Qué es 'Destrozares, canciones para el final de los tiempos'
"Destrozares, canciones para el final de los tiempos" salió en 2016 con el sello El Dromedario Records y es el segundo disco de Robe fuera del paraguas de Extremoduro, después de "Lo que aletea en nuestras cabezas" (2015).
Lo firma una formación nueva, que es la que explica cómo suena: Carlitos Pérez al violín, David Lerman al clarinete, Alber Fuentes a la batería y las percusiones, Lorenzo González en los coros y Álvaro Rodríguez al piano. Ninguna guitarra solista en primera línea, que en un disco salido de Extremoduro es toda una declaración.
La evolución musical en 'Destrozares'
En "Destrozares", Robe explora nuevas texturas sonoras con el uso prominente del violín. Carlitos Pérez, violinista del disco, aporta una dimensión emocional que embellece las composiciones. El violín no solo complementa, sino que en ocasiones toma el protagonismo, como en "La canción más triste", donde se mezcla con piano y batería para intensificar el sentimiento transmitido.
Robe también incorpora una pequeña orquesta para enriquecer la instrumentación del disco. Este enfoque orquestal añade una capa de profundidad y belleza que contrasta con la crudeza de sus letras, y muestra una evolución artística que se aleja de las convenciones del rock.
Preguntado en una entrevista con Maneras de Vivir por qué le quita el protagonismo a las guitarras eléctricas para dárselo a los violines, Robe empieza por desmontar la premisa, "es que yo tampoco sé muy bien qué es el rock", y sigue: "El violín es otro instrumento más. Lo que sucede es que la guitarra la hemos tenido siempre muy metida en la cabeza, pero cuando estás haciendo un punteo no es tan diferente una guitarra de un violín".
Temas y metáforas en 'Destrozares'
En "Destrozares", Robe explora la búsqueda de conexión emocional y la alienación. La canción "Por encima del bien y del mal" es clave para entender esta dualidad. Los fans la interpretan como una reflexión sobre el deseo de cercanía en un mundo distante, simbolizado por la repetición de "Todo lo que no está en ti se me queda tan lejos". Esta frase expresa un anhelo de comprensión y cercanía emocional.
La metáfora de "andar por encima del bien y del mal" en la misma canción sugiere una forma de liberarse de las normas morales, buscando una libertad personal que trasciende las limitaciones sociales. Esta búsqueda de libertad se presenta como un escape de las convenciones que a menudo constriñen las emociones humanas.
Por otro lado, el tema de la alienación se manifiesta en la desconexión del protagonista con su entorno. La letra enfatiza esta sensación de ajenidad mediante la imagen de la televisión, que refleja la violencia y la destrucción, pero que al final es solo un reflejo de su percepción de la vida.
Canciones clave de 'Destrozares'
Robe ofrece un recorrido emocional a través de canciones como "Hoy al mundo renuncio", "Por encima del bien y del mal" y "La canción más triste". Estas piezas son fundamentales para comprender la narrativa del disco.
"Hoy al mundo renuncio" destaca por su potencia lírica y musical, combinando la intensidad emocional de Robe con una instrumentación rica que incluye violines. Esta canción encapsula el sentimiento de renuncia y desapego del mundo que permea el álbum.
"Por encima del bien y del mal" es una reflexión sobre la búsqueda de conexión emocional en un mundo distante. Los fans interpretan la repetición de "Todo lo que no está en ti se me queda tan lejos" como un anhelo de cercanía y comprensión.
"La canción más triste" es el penúltimo tema del disco, donde Robe mezcla su impresionante sentimiento con violín, piano y batería. Esta combinación crea una atmósfera de melancolía y belleza que resuena profundamente con el oyente.
La recepción de 'Destrozares'
El disco, lanzado en 2016, recibió una acogida crítica variada. Lo que coinciden en señalar quienes lo reseñaron es la unión de poética y reivindicación en un conjunto donde la música, a menudo protagonizada por el violín de Carlitos Pérez, embellece la crudeza de los versos, hasta el punto de que el arreglo orquestal llega a disputarle el primer plano al propio Robe.
Las canciones que más se destacaron fueron "Hoy al mundo renuncio", "Por encima del bien y del mal" y "La canción más triste", por su mezcla de sentimiento e instrumentación.
Sobre lo que estaba haciendo en aquel momento, Robe dejó dicho algo que explica el disco mejor que cualquier reseña: "Crear es como poner una piedra donde ya nadie la va a mover. Para mí eso es mucho más importante que girar".




