sello discográfico
Pasión
Sello discográfico que editó "Somos unos animales" (1991), el segundo disco de Extremoduro, entre Avispa y la etapa de DRO.
Pasión Sello: El Refugio de 'Somos unos Animales'
El sello discográfico Pasión desempeñó un papel crucial en la historia de Extremoduro al editar su segundo álbum, 'Somos unos Animales', en 1991. Después de una experiencia insatisfactoria con Avispa, Robe y su mánager Raúl Guerrero)) buscaron una nueva oportunidad con Pasión, bajo la dirección de Paco Martín.
El disco fue grabado en los estudios AudioMadrid en Boadilla del Monte, con Kike Díez como técnico de sonido. La participación de Rosendo Mercado, quien contribuyó con su voz en "La canción de los oficios" y su guitarra en "Perro callejero", añadió un toque especial al proyecto. Bajo el amparo de Pasión, 'Somos unos Animales' alcanzó una considerable difusión, con unas 10.000 copias vendidas.
La relación con Pasión fue breve pero significativa, pues permitió a Extremoduro establecer un puente hacia su siguiente etapa con DRO, donde continuarían desarrollando su distintivo estilo de rock transgresivo.
Paco Martín y Pasión: El Cazatalentos detrás del Sello
Paco Martín fue el cazatalentos detrás del sello discográfico Pasión, que jugó un papel crucial en la carrera de Extremoduro al lanzar su segundo álbum, 'Somos unos Animales', en 1991. Este sello se convirtió en un nuevo hogar discográfico para Robe y su banda tras su experiencia con Avispa.
En 1991, Robe llegó a las oficinas de Pasión en la calle Martínez Corrochano acompañado de su mánager Raúl Guerrero. Paco Martín, reconociendo la energía y la autenticidad de Extremoduro, les brindó la oportunidad de grabar en los estudios AudioMadrid bajo la supervisión del técnico Kike Díez.
La visión de Martín no solo se limitó a la producción del disco, sino también a su promoción y distribución. 'Somos unos Animales' logró vender alrededor de 10.000 copias, lo que supuso un impulso significativo para la banda. La colaboración con Rosendo Mercado, facilitada por Pasión, añadió un valor adicional al proyecto.
Paco Martín y Pasión proporcionaron un refugio temporal para Extremoduro y sentaron las bases para su posterior éxito con DRO.