La portada de 'Canciones prohibidas': el hombre del saco
El personaje que aparece en la portada de "Canciones prohibidas", bajo un cielo malva coronado por una luna entre nubes, es el hombre del saco, y quien lo encarna es Iñaki 'Uoho' Antón. La caracterización continúa en la contraportada del libreto: allí Uoho vuelve a aparecer igual, acompañado por Robe vestido de hortelano y por el batería Cantera comiéndose un bocadillo. La idea era invocar de forma deliberada el imaginario de la leyenda del hombre del saco.
Ese nombre no se quedó en la portada. Cuando Robe dejó Granada para irse a vivir a Vizcaya, cerca de Uoho, que residía en Muxika, los dos crearon la sociedad El Hombre del Saco S.L. para gestionar contrataciones y propiedad intelectual. Fue la primera vez que Robe compartió los derechos de autor musicales con otra persona. La sociedad se mantuvo hasta 2014, cuando se disolvió.
Grabación y producción de 'Canciones prohibidas'
El disco "Canciones prohibidas" de Extremoduro se grabó en el verano de 1998 en los estudios Lorentzo Records, ubicados en Berriz, Vizcaya. La producción estuvo a cargo de Iñaki 'Uoho' Antón, quien también participó como guitarrista solista. Uoho asumió un papel clave al lado de Robe durante la grabación.
El técnico de sonido fue Aitor Ariño, con el apoyo de José Alberto Batiz. La grabación se enriqueció con la participación de un cuarteto de cuerda polaco liderado por Arkadiusz Czyzewski. Mikel Irazoki fue el bajista de grabación.
"Canciones prohibidas" se publicó el 28 de septiembre de 1998 y representó una evolución en el sonido de Extremoduro, manteniendo su esencia transgresora y lírica.
Cambios en la formación de Extremoduro para 'Canciones prohibidas'
El lanzamiento del disco "Canciones prohibidas" en 1998 trajo cambios importantes en la alineación de Extremoduro. Iñaki 'Uoho' Antón se unió a la banda como guitarrista solista, reemplazando a Milindris. Además de su papel como guitarrista, Uoho también asumió la producción del disco.
José Ignacio Cantera se incorporó como el nuevo baterista, sustituyendo a Capi. Cantera, nacido en Bilbao, había tocado en grupos como Jarabe de Palo antes de unirse a Extremoduro.
Durante la grabación de "Canciones prohibidas", Mikel Irazoki fue el bajista, mientras que para la gira posterior, el bajo estuvo a cargo de Diego Garay 'Dieguillo'.
Las canciones de 'Canciones prohibidas'
El disco tiene nueve cortes y dura casi 45 minutos, lo que en aquel momento lo convertía en el segundo más largo de la discografía de Extremoduro. Aun así, a los seguidores nueve temas les parecieron escasos, y la sensación se acentuaba porque dos de ellos eran de los que Robe colaba de coña en cada trabajo: "Extraterrestre" y el "Villancico del Rey de Extremadura". "Autorretrato" tampoco era completamente inédito: había aparecido cuatro años antes en el doble casete "Robe, mi pequeña historia".
El álbum agrupa composiciones de etapas creativas y vitales distintas de Robe, y de ahí su diversidad de tono: junto a los pasajes líricos que buscan belleza en el caos conviven los temas irreverentes. Lo que los cose a todos es la lucha interna y la búsqueda de libertad, dos pilares de su obra.
Las canciones clave de 'Canciones prohibidas'
"Érase una vez" destaca por su reflexión sobre la monotonía y la desesperación, simbolizadas en un mundo gris. La letra sugiere una lucha por hallar sentido y color en la vida, encapsulada en la metáfora del "alma en un cajón tan negro", que representa la depresión y la sensación de estar atrapado.
Otra canción crucial es "Golfa", que aborda la compleja relación con las drogas y su impacto emocional. La letra describe a un personaje femenino atrapado en un ciclo de dependencia, utilizando la metáfora de "romper las telarañas de tu corazón" para simbolizar la liberación emocional. Esta canción refleja la esencia del rock transgresivo de Extremoduro, combinando letras profundas con una musicalidad intensa.
Por último, "Salir" es una representación cruda de la búsqueda de evasión a través del alcohol y las drogas, en un contexto de soledad y desamor. La repetición de "salir, beber, el rollo de siempre" se convierte en un mantra que encapsula la rutina de quienes buscan olvidar sus problemas mediante el desenfreno. Esta canción es una crítica a la cultura de la fiesta y un reflejo de la vida contemporánea, donde muchos se sienten atrapados en ciclos de autodestrucción.
La gira 'Moñigos, morid' tras 'Canciones prohibidas'
La gira "Moñigos, morid" comenzó en marzo de 1999 y se extendió hasta noviembre del mismo año. Con Fito & Fitipaldis como teloneros, la gira recorrió numerosas ciudades. La colaboración con Fito & Fitipaldis se debió a la conexión con José Alberto Batiz, colaborador habitual de Extremoduro.
La gira presentó "Canciones prohibidas" en directo y consolidó la nueva formación de la banda, con Iñaki "Uoho" Antón y José Ignacio Cantera como miembros clave. La respuesta del público, sin embargo, fue desigual: las revistas especializadas coincidieron en que el entusiasmo seguía intacto con los clásicos mientras el material más reciente descolocaba. La excepción fue el "Villancico del Rey de Extremadura", que el público se sabía y cantaba entero.






