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Editorial · 16 de mayo de 2026

Primeras Flores Amarillas: el primer cumpleaños de Robe sin él

El 16 de mayo de 2026, Plasencia celebró el primer cumpleaños de Robe con un festival lleno de melancolía y gratitud.

El 16 de mayo de 2026 habría sido un cumpleaños más de Roberto Iniesta. Pero Plasencia, su querida ciudad, decidió que esta fecha no podía pasar desapercibida nunca más. Así nació Primeras Flores Amarillas, un festival que promete quedarse: un homenaje anual que llenará cada cumpleaños de Robe mientras Plasencia siga en pie.

Es el primer 16 de mayo sin Robe, y se nota. No hay dramatismo en decirlo: hay melancolía y, sobre todo, agradecimiento, que es como aquí se le quiere. Lo que ocurrió este día merece ser contado con calma.

Empezó plantando flores

A las diez de la mañana, en la plaza Puerto de Béjar, la gente comenzó a llegar con plantas y flores amarillas en mano. La organización había dispuesto personal para sembrarlas allí mismo: una plantación colectiva en pleno corazón de la ciudad. Jóvenes, mayores, familias enteras pasaron a dejar la suya. No había escenario, no había foto oficial: solo personas arrodilladas en la tierra con una flor amarilla en la mano, en el día que era. Cuesta encontrar arranques más bonitos para un homenaje.

Los murales que se desbordaron

Después tocaba la visita guiada a los murales de Jesús Mateos Brea, el muralista placentino que está pintando piezas dedicadas a Robe y a Manolillo Chinato. Brea esperaba unas veinte personas. Aparecieron más de trescientas. Tuvo que pedir un micrófono prestado porque su voz no llegaba al fondo de la plaza. Este dato habla por sí solo: veinte que esperabas, trescientos que vinieron.

Pulseras agotadas a la una

Las 5.000 pulseras para acceder al recinto de Torre Lucía se empezaron a repartir a las once en la plaza Mayor. A las trece menos poco ya no quedaba ninguna. Y aforo, encima, solo para 2.000 personas, así que iba a haber más gente fuera que dentro. La que se quedó sin pulsera lo dijo claro, recogido por la prensa local: "lo importante es vivir la experiencia y estar aquí este día". Eso era, exactamente, lo que importaba.

Camisetas amarillas viniendo de todos lados

En la plaza se reunieron personas llegadas desde Valencia, Alicante, Asturias, Madrid, Salamanca, Granada… Un valenciano dejó la frase que probablemente resume mejor lo que estaba pasando: "estuvimos en el homenaje a Robe cuando falleció y no hemos querido faltar tampoco a este". Camisetas amarillas, camisetas de Robe, camisetas del propio festival, flores enganchadas al cuello y al pelo, paraguas amarillos. El centro de Plasencia entero pintado del color que da nombre al día.

Conciertos improvisados por toda la ciudad

Mientras tanto, por las calles del centro surgieron escenarios improvisados: la plaza de la catedral Vieja con un grupo del País Vasco tocando con la fachada de la catedral de fondo, la plaza de San Martín, la plaza Quemada en la calle del Sol, la Puerta del Sol. Música acústica brotando de cuatro o cinco sitios al mismo tiempo, sin un cartel rígido que mandara, dejando que la participación ciudadana marcara el ritmo. Esto es muy de Robe.

A las 19:50, todo el mundo a la vez

A las 19:50, antes de que arrancaran los conciertos oficiales, la organización propuso algo precioso: abrir el canal de YouTube de Robe en el dispositivo que tuvieras a mano y poner El poder del arte a la vez que todos los demás. Quien estuviera en Plasencia, quien estuviera en Madrid, quien estuviera trabajando en una cocina en Berlín. Sonar todos al mismo tiempo. Sin escenario.

Eso, lo de elegir El poder del arte para que sonara colectivamente en su cumpleaños, es de las decisiones más exactas que se podrían tomar. Una canción que dice lo que dice, sonando en miles de auriculares y cocinas, a la misma hora, por él.

Y a las 20:00, Torre Lucía

A las 18:30 abrieron las puertas. A las 20:00 comenzaron los conciertos. Chula abrió, una banda madrileña; les siguieron Aljamia, Carameloraro, Oxygen e Illo Brown!. Bandas emergentes, no tributos: voces nuevas alejadas de las versiones. El planteamiento del festival está claro y es bonito: celebrar el legado de Robe abriendo paso a quien viene detrás, no congelando el recuerdo en un loop de greatest hits. Los conciertos se alargaron hasta las dos de la madrugada.

Lo que queda

Habrá un segundo año de Primeras Flores Amarillas. Y un tercero. Y si hay suerte, muchos más. Plasencia se acaba de inventar un rito anual que sostiene la memoria de Robe sin convertirla en museo: con flores que se plantan, con gente que viene desde lejos solo por estar, con conciertos de bandas nuevas que cogen el testigo.

Las flores amarillas que cubren Plasencia cada mayo no son una metáfora inventada para la ocasión. Son literalmente lo que pasa en la ciudad por estas fechas: la primavera estalla amarilla en muros, balcones y callejuelas. Que el primer homenaje recurrente a Robe lleve ese nombre dice algo importante. Las flores estaban ya, y él también estaba ya, y eso se reconoce.

Esta entrada inaugura el diario de Entre Interiores, y no se nos ocurría mejor manera de abrirlo que contándolo.

Felicidades, Robe.

· Entre Interiores · 16 de mayo de 2026

Datos y citas verificados con la crónica de El Periódico Extremadura y la ficha oficial del festival en Cultura Plasencia.

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Este es mi pequeño homenaje a Robe, siempre me sentiré en deuda eterna con él por todo lo que me ha dado. Entre Interiores se sostiene a base de embeddings e insomnio. Si este proyecto te dice algo, aunque sea un poquito, ayuda a que siga creciendo, verso a verso, teniendo en cuenta tu voz.

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